Fiesta de pijamas

Fiesta de pijamas

Fiesta de pijamas, guerra de almohadas

Porque la Navidad es un regalo también para disfrutar y conectar con nuestras emociones

TEXTO
NAYRA ÁLAMO

FOTOGRAFÍA
JESSICA DAVEY

En Navidad llegan las noches para festejar y los días de vacaciones para compartir con familiares y amigos. Y en este entorno tan festivo, suele surgir la siguiente pregunta: ¿Se pueden quedar a dormir los primos o amigos?

Lo más sensato sería cuestionarte ¿soy capaz de improvisar una fiesta de pijamas? Aunque sinceramente, la respuesta suele ser: ¡Claro que sí! ¡Lo pasaremos genial!

Ideas para triunfar

El ingrediente estrella para una buena fiesta de pijamas es, sin duda, la diversión. Así que pasando a la acción, te ofrezco estas ideas:

  1. Tener un banco de actividades a mano te facilitará el trabajo.
  2. Te sugiero crear una cuenta de Pinterest con ideas visuales a mano, que puedas ofrecer a los invitados para organizar una velada de diversión para todos.
  3. Puedes preparar una parte de la noche para jugar toda la familia y amigos juntos.
  4. Busca un tema de interés, para los niños y no tan niños, y centra todas las actividades en torno a éste. Puedes hilar las actividades a través de una historia o un cuento.
  5. Podrías preparar una bonita bolsa de tela con motivos navideños o un calcetín de Navidad y escribir tarjetitas con todas las actividades que ya tienes preparadas, colgarla junto al árbol de Navidad y que cada niño, la tarde-noche de pijamas, vaya sacando una tarjetita con una actividad diferente.
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Fiesta de pijamas, guerra de almohadas

«La negociación ha de tener en cuenta las necesidades y deseos de todos los miembros de la familia».

Fiesta de pijamas, guerra de almohadas
Fiesta de pijamas, guerra de almohadas
Fiesta de pijamas, guerra de almohadas

Un posible ejemplo

Por ejemplo, en Navidad podría ser: “La Navidad en el Mundo” y en base a eso organizar manualidades de Navidad de distintos países, diseñar adornos navideños con materiales reciclables, escribir postales de Navidad, contar cuentos, hacer un teatro de sombras de Navidad, escribir deseos, jugar con linternas o ¡incluso cocinar una cena navideña y colaborar con mamá y papá preparando esta cena!

Atención de necesidades

Sin embargo, no sólo un buen banco de actividades nos proporcionará la diversión que andamos “creando”. Hay una serie de aspectos a tener en cuenta cuando tomamos decisiones que nos pueden dar tranquilidad y que tienen en común atender nuestras necesidades y las necesidades de los demás. Existen una serie de estrategias para consensuar las necesidades familiares y evitar los conflictos que acontecen a estas situaciones.

¿Has negociado con tus hijos anteriormente acerca de los espacios, horarios o comidas cuando algún amigo se queda a dormir?

Por ejemplo

En casa, a mi hijo le gusta jugar con el sofá y yo no suelo tener ningún problema con ello. Sin embargo, cuando otros amigos vienen a casa, no me gusta que anden descalzos y luego se suban al sofá. Así que cuando tenemos en casa fiesta de pijamas, si veo que se suben al sillón le pregunto a mi hijo si recuerda que el sillón no es zona de juego cuando tenemos visita y le recuerdo lo pactado.

Negociación

La negociación ha de tener en cuenta las necesidades y deseos de todos los miembros de la familia y para evitar conflictos, lo ideal es no esperar a que lleguen los invitados para negociar.

Cada familia tiene sus propias necesidades. Sentarse para hablar de ellas es un ejercicio de comunicación que potencia relaciones fuertes y la unión entre los distintos miembros de la familia. Es una oportunidad para decirles a los demás miembros de la familia los asuntos que nos preocupan, compartirlos y escuchar qué opinión tienen los demás al respecto.

Así pues, previamente, y para evitar conflictos innecesarios, es muy saludable identificar nuestras necesidades y las necesidades del resto de la familia para poder negociar con nuestros hijos en favor de la tranquilidad y armonía de todos.

Preparación emocional de la situación

¿Qué situaciones hacen que te sientas nerviosa o han sido motivo de conflicto con tus hijos cuando vienen los amiguitos a jugar? ¿Las tienes detectadas? Yo te invito a hacerlo y te doy herramientas para ello.

Podrías anotarlas en un cuaderno para comentarlas en familia. En muchos hogares cuentan con una pizarra en la que los miembros de la familia anotan aquellos temas que les preocupan o que desean compartir con el resto.
Las fiestas de pijamas son una excelente oportunidad para observarte y conocerte un poco mejor. Quizás te hayas sentido sobrecargado o sobrecargada de trabajo a la hora de preparar la cena para tantas personas y te hubiese gustado recibir más colaboración por parte del resto de la familia.

Fiesta de pijamas, guerra de almohadas
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Fiesta de pijamas, guerra de almohadas
Fiesta de pijamas, guerra de almohadas
Fiesta de pijamas, guerra de almohadas

Escucha activa como herramienta

Esto podemos hacerlo parafraseando el mensaje de nuestro interlocutor o validando su mensaje. Al parafrasear, lo único que tendremos que hacer será repetir con nuestras palabras el mensaje, asegurándonos de estar comprendiendo bien lo que quiere decir el otro. Al validar, aceptaremos la opinión y los sentimientos del otro, estemos o no de acuerdo.

Imaginemos que quizás a tus hijos les gustaría no tener que recoger antes de irse a la cama, sino que les gustaría hacerlo al día siguiente antes de que los invitados regresen a sus casas. ¿Cómo podríamos aplicar la escucha por ejemplo en esta situación y en este caso en concreto?

−Chicos, va siendo hora de acostarse.

−No quiero recoger ahora, quiero seguir jugando y recoger mañana por la mañana.
Parafraseamos:−¿Quieres decir que te gustaría emplear el mayor tiempo posible en jugar y crees que al recoger pierdes parte de ese tiempo?
−Sí, recoger no es divertido y se pierde mucho tiempo.

Validamos: −Entiendo que es una ocasión especial para ti y que te gustaría estar el mayor tiempo posible con tus amigos; aunque no estoy de acuerdo en que todos los juguetes se queden tirados porque el desorden no me gusta.

Es importante tener claro cuáles son tus necesidades y emociones y también cuáles son las de tus hijos, así que trataremos en la medida de lo posible comunicarnos hablando desde el yo. Para lograr alcanzar ciertos acuerdos de cara a pasarlo lo mejor posible, terminaremos haciendo peticiones positivas de acciones concretas. Expresando lo que pedimos, y no lo que no pedimos.
Así podríamos concluir haciendo la siguiente petición:

−Podríamos pisarlos y me preocupa que puedan romperse. ¿Qué te parece si organizamos una gincana con pruebas antes de irnos a la cama, que incluya que los juguetes a través de pruebas tengan que guardarse?

Complacer con placer

Por último, y teniendo en cuenta todo lo que os he contado hasta ahora, y con el objetivo de pasar una velada inolvidable llena de diversión, hay un aspecto muy importante que tendremos en cuenta, uno no puede complacer si no es “con placer”.

Así que, antes de contestar a la pregunta que te hace tu hijo: mamá, ¿pueden quedarse los amigos esta noche en casa? 

Reflexiona: ¿Cómo te sientes?
¿De verdad estás de humor para atender los deseos de los demás?
¿Qué tal ha sido tu día?

Lo más importante, y lo que muchas veces se nos olvida, debemos ser honestos con nosotros mismos. No podemos agradar a todos los seres amados.

Quizás no nos apetezca montar una fiesta de pijamas, quizás nuestro cuerpo pide descanso o intimidad esa noche. Podemos dejar la fiesta de pijamas para otro día que deseemos. Todas las estrategias anteriores nos serán útiles en este caso. Negociar otra fecha, decirles cómo nos sentimos y validar su enfado y su frustración por no poder estar con sus amiguitos esta noche.

No es lo mismo contestar con un: −No, lo siento no puede ser, que con un: −Hijo mío, he tenido un día duro hoy. No me encuentro con fuerzas para preparar la cena para todos.

Tras esto, quizás recibamos el enfado de nuestros hijos y el descontento del resto de niños. Mantenernos firmes, dulces y amables al mismo tiempo es importante.

Ya le has explicado tus motivos y tu decisión. Entiende su enfado, dale un abrazo, fijad juntos una fecha para la fiesta, y amor y paciencia queridos lectores.

Conectemos con nuestras necesidades y trasmitámoslas de manera empática siempre.

Les deseo noches enteras de diversión en familia y que sus hijos recuerden para siempre que en casa se preparaban las mejores fiestas de pijama del mundo. ¡Felices fiestas!

Fiesta de pijamas, guerra de almohadas
Los pijamas

En esta divertida sesión, nuestros niños vistieron los preciosos pijamas de Apalusa, hechos con tejidos de algodón 100% en España, y de Nonos Pijamas, con unos originales estampados y también de fabricación íntegramente nacional.

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Teresa y María, fiesta de pijamas
nayra
Sobre Nayra

Mamá, maestra y aprendiz. Trabaja en la escuela pública. Hace seis años encontró a través de la maternidad nuevas formas de ver la crianza y la educación y, a partir de entonces ha intentado compartirlo con las familias y niños a los que acompaña a diario. Su sueño es formar parte de una escuela libre, democrática y pública.

laescuelitadenayra.blogspot.com.es