De padre a hija

De padre a hija

Dormitorio infantil, hija Álvaro Catalán de Ocón

Porque regalos con arte
nos llenan de amor

TEXTO
MÓNICA DIAGO

FOTOGRAFÍA
MARIU TRUJILLO

Apuesto a que si os digo que en este artículo os vamos a hablar de una casita que le regaló un padre a su hija, lo primero que os viene a la cabeza es una de juguete, ¿a que sí?

Eso es porque no os he mencionado que el papá en cuestión es Álvaro Catalán de Ocón, un diseñador madrileño conocido por sus famosas lámparas Pet Lamp. Estas lámparas están realizadas con botellas de plástico trenzadas con caña, de las cuales os hablamos en el primer número de Kiva Magazine.

Con un padre así, normal que la casita que le hiciera a su hija fuera adaptando una habitación completa con sala de juegos, todo en uno, para que ella pudiera disfrutar como si de una casa a medida se tratara.

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Dormitorio infantil, hija Álvaro Catalán de Ocón
Dormitorio infantil, hija Álvaro Catalán de Ocón
Dormitorio infantil, hija Álvaro Catalán de Ocón
Dormitorio infantil, hija Álvaro Catalán de Ocón
Dormitorio infantil, hija Álvaro Catalán de Ocón
Dormitorio infantil, hija Álvaro Catalán de Ocón
Dormitorio infantil, hija Álvaro Catalán de Ocón
Una cabaña dentro de casa

El proyecto surgió inspirado en las casas típicas de árbol: una casa de madera colgada de un tronco para que los niños suban y jueguen por las alturas. Aquí, esa idea del juego y de la “casa colgada” se convierte en algo real, dándole un giro en temas constructivos y manteniendo la esencia.

Como la vivienda es un loft de doble altura y con cubierta a dos aguas, diseñó una estructura de madera de dos plantas, aprovechando toda la altura libre hasta el techo. Además, esa inclinación del techo hacia ambos lados la refuerza en la planta de arriba con la cercha de madera vista, dando aún más la sensación de estar dentro de una cabaña.

La casa del árbol

La distribución de la casita es muy sencilla, cubriendo las necesidades básicas de una niña: dormir, comer y jugar. De esta forma, planteó un dormitorio con una cama, unas estanterías para libros y unos armarios para la ropa en la parte inferior, con mucho espacio libre para descansar y dar sensación de amplitud a esta zona de entrada. Y en la planta superior, a la que se accede a través de una pequeña escalera de dos tramos, que gira alrededor de un tronco de madera natural, se deja el espacio diáfano y abuhardillado de la zona de juegos, con su mini cocina de juguete y su mesa para comer y pintar.

Para reforzar la idea de cabaña, Álvaro puso especial cuidado en la elección de los materiales utilizados para la construcción: tablones de madera de pino para la barandilla y para el suelo de la planta de arriba; tableros de virutas para las puertas de armarios y revestimientos verticales; y un tronco original que hace las funciones de pilar estructural y con el que se hace un “guiño” a la casita en el árbol tradicional.

Así, y con una decoración muy sencilla y en colores suaves que no distraiga lo realmente importante de este proyecto,  consiguió esta bonita vivienda para una niña de hoy en día. Esa que vive en las nubes y que también pisa suelo firmemente; esa que juega agarrándose a un tronco y que duerme en una cama mullida y luminosa; la misma que tiene la suerte de que su papá le haya hecho su propia “casa en el árbol”.

Dormitorio infantil, hija Álvaro Catalán de Ocón
Dormitorio infantil, hija Álvaro Catalán de Ocón
Dormitorio infantil, hija Álvaro Catalán de Ocón
Dormitorio infantil, hija Álvaro Catalán de Ocón
Dormitorio infantil, hija Álvaro Catalán de Ocón
Dormitorio infantil, hija Álvaro Catalán de Ocón

«Tienes la sensación de estar dentro de una cabaña».

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